
Era una niña curiosa, y le gustaba pasear por esta gris y triste ciudad. Le entretenía ver esos pálidos rostros que no transmitían nada, almas vacías en pena en busca de nada y queriendo todo a la vez.
Algo en su corazón le decía que esto no estaba bien, intuía que había algo más allá de lo que podía ver con sus ojos y que se si podía ver con el corazón. Un buen día se le acerco un vagabundo que había notado la tristeza de su corazón y le contó que podía ver su inquietud, pero también le dijo que no se preocupara, por que no era la única que tenia ese sentimiento pero que la gran mayoría estaba inmerso en el placentero sueño del ego. Ahora bien, no todo estaba perdido, le contó que en la ciudad existía un conejo blanco que corría sin un rumbo aparente y el cual le podía ayudar con su búsqueda.
Una noche fría en esta triste ciudad ella esperaba el transantiago, para el cual conoce de esto sabe que la espera no fue corta, ahí lo vio, tan radiante y veloz sin rumbo aparte este corría y apresurada ella tras de el se fue y pidiendo que parara que un pregunta ella le debía hacer, el conejo muy apurado le dijo que no por que la luz debía llevar pero que lo siguiera, por que había un lugar donde sus preguntas podía contestar.
Hasta el parque forestal lo siguió y tras el museo un portal se abrió y a los dos, a otro mundo los llevo, a un gran viaje se enfrentaba y en su final sobre una bruja caía, sin querer libero a los oprimidos habitantes de la bruja del norte y estos en muestra de agradecimiento con el hada madrina la presentaron. Ella le dijo que “el camino amarillo debes seguir”, y ella emprende un largo viaje, donde se encuentra con un hombre de lata el cual no tenía un corazón, le dijo sígueme a OZ, dicen que un brujo poderoso ahí hay y talvez te pueda ayudar, ambos siguieron el camino y al tiempo con un hombre de paja se encontraron al cual un cerebro le faltaba, también le dijeron que a OZ iban y que allá lo podían ayudar, al rato con un león fueron a dar y este no era un león común era cobarde y le pidieron que lo siguiera hasta OZ donde la valentía podía recuperar.
Largo fue este viaje, hasta que a OZ todos fueron a dar, muy felices estaban todos por que con las respuestas iban a dar. Se presentan todos frente a OZ y este con luces y humos los espanta. Venimos desde muy lejos en busca de nuestras carencias y este muy gruñón les dijo que no los podía ayudar y en eso estaba cuando ella se acerco y la cortina corrió y en vez de ver a un gran brujo sólo un viejo vio, este se asusto y dijo que era la forma que debía adoptar para a la gente dominar pero que los podía ayudar para así mantener el secreto. Pero claro como este viejo era, la confusión dejo y en vez de dar los regalos correcto este se equivoco. Al hombre de lata le dio un cerebro y que a la falta de corazón en un político se transformo, al hombre de paja le dio coraje y que a la falta de un cerebro en un ecologista se convirtió y al león que coraje le faltaba le dio un corazón y en nuestra presidenta se transformo ahora bien ella ya no quería volver a casa ya que se dio cuenta que detrás de las cortinas podía ayudar a cambiar al resto y convertir su país en lo que siempre soñó.
Algo en su corazón le decía que esto no estaba bien, intuía que había algo más allá de lo que podía ver con sus ojos y que se si podía ver con el corazón. Un buen día se le acerco un vagabundo que había notado la tristeza de su corazón y le contó que podía ver su inquietud, pero también le dijo que no se preocupara, por que no era la única que tenia ese sentimiento pero que la gran mayoría estaba inmerso en el placentero sueño del ego. Ahora bien, no todo estaba perdido, le contó que en la ciudad existía un conejo blanco que corría sin un rumbo aparente y el cual le podía ayudar con su búsqueda.
Una noche fría en esta triste ciudad ella esperaba el transantiago, para el cual conoce de esto sabe que la espera no fue corta, ahí lo vio, tan radiante y veloz sin rumbo aparte este corría y apresurada ella tras de el se fue y pidiendo que parara que un pregunta ella le debía hacer, el conejo muy apurado le dijo que no por que la luz debía llevar pero que lo siguiera, por que había un lugar donde sus preguntas podía contestar.
Hasta el parque forestal lo siguió y tras el museo un portal se abrió y a los dos, a otro mundo los llevo, a un gran viaje se enfrentaba y en su final sobre una bruja caía, sin querer libero a los oprimidos habitantes de la bruja del norte y estos en muestra de agradecimiento con el hada madrina la presentaron. Ella le dijo que “el camino amarillo debes seguir”, y ella emprende un largo viaje, donde se encuentra con un hombre de lata el cual no tenía un corazón, le dijo sígueme a OZ, dicen que un brujo poderoso ahí hay y talvez te pueda ayudar, ambos siguieron el camino y al tiempo con un hombre de paja se encontraron al cual un cerebro le faltaba, también le dijeron que a OZ iban y que allá lo podían ayudar, al rato con un león fueron a dar y este no era un león común era cobarde y le pidieron que lo siguiera hasta OZ donde la valentía podía recuperar.
Largo fue este viaje, hasta que a OZ todos fueron a dar, muy felices estaban todos por que con las respuestas iban a dar. Se presentan todos frente a OZ y este con luces y humos los espanta. Venimos desde muy lejos en busca de nuestras carencias y este muy gruñón les dijo que no los podía ayudar y en eso estaba cuando ella se acerco y la cortina corrió y en vez de ver a un gran brujo sólo un viejo vio, este se asusto y dijo que era la forma que debía adoptar para a la gente dominar pero que los podía ayudar para así mantener el secreto. Pero claro como este viejo era, la confusión dejo y en vez de dar los regalos correcto este se equivoco. Al hombre de lata le dio un cerebro y que a la falta de corazón en un político se transformo, al hombre de paja le dio coraje y que a la falta de un cerebro en un ecologista se convirtió y al león que coraje le faltaba le dio un corazón y en nuestra presidenta se transformo ahora bien ella ya no quería volver a casa ya que se dio cuenta que detrás de las cortinas podía ayudar a cambiar al resto y convertir su país en lo que siempre soñó.
