jueves, 27 de noviembre de 2008

Me quiere, no me quiere…




El cielo se percibía obscuro y las estrellas brillaban con colores púrpura, noche melancólica de otoño que en la ciudad ya se sentía. La luz de la luna atravesaba las ramas de los árboles del cerro Santa Lucia y el aroma a eucaliptos se fundía con el de la sangre que brotaba de aquella mujer postrada en el suelo. Se veía tan apacible y tan enigmática a la vez. Su vestido ajustado traslucía el dolor de aquel cuerpo herido, el cual con su piel blanca que con el frió se tornaba azulino el cual combinaba con su hermoso pelo negro azabache, su rostro no se veía muy claro la imagen era tan aterradora,

















La ambulancia no llegaba y Andrea se desesperaba, ella vio como Víctor había llamado por su celular hace más de dos horas.
– No creo que el paro de los servicios públicos sea la razón de tanta demora-
Ningún ruido se percibía más que de los autos que pasaban de vez en vez, la mujer postrada respiraba cada vez con más dificultad y la posibilidad que sufriera un colapso era a cada momento más inevitable.

El enemigo más feroz con que contaban ahora, era el mismo tiempo que inexorablemente se reía de ellos en su cara sin mostrar la más mínima compasión

Andrea luchaba para que no cerrara sus ojos pero se angustiaba por no poder ver bien su rostro, para ella todo era confuso casi tanto cómo para la mujer que estaba postrada, no concebía tanta crueldad contra una mujer ya no impostaba nada entre más veía en las noticias casos de mujeres ultrajadas golpeadas todo seguía igual y eso a ella la angustiaba de sobremanera no lograba apartar ese sensación que le producía todo esta escena la cual le producía un escalofrió el cual baja por su espalda y el cual no lograba controlar

- Cómo pueden haber hombres tan brutales e inhumanos, maldito sea el que te hizo esto-
Pero aquella mujer no respondía ella estaba en otro lugar que no era este


Aquel hombre no sentía arrepentimiento alguno solo le perturbaba la mirad fría e hiriente que sus hijas le devolvían, no lograba soportarlo pero en su interior sabía que toda su vida debía cargar con ese dolor que le producía

No hay comentarios: